Buenas tardes neuromaníacos, hoy les hablaré de un caso con
el que yo y mi familia vivimos continuamente, les hablo de la Epilépsia. El 3 de Septiembre de 2010 nació mi primo todo
salió bien, aunque a la madre le tuvieron que provocar el parto y lo tuvieron
que sacar con palas, el niño nació sano y sin ninguna complicación.
El niño era un niño normal hasta que antes de cumplir su
primer año, exactamente con 10 meses después de su nacimiento, el niño empezó a
desarrollar un comportamiento extraño. Ese día como habitualmente estaba
jugando en la cuna con su madre cuando de repente el niño empieza como a quedarse dormido. La madre lo cogió en
el regazo mientras el comportamiento del niño era medio inconsciente, prestaba
a la vista, los labios morados y las
uñas moradas. No tuvo ningún tipo de convulsión con temblor ni espumeo. Lo ingresaron inmediatamente en la UCI y el
primer diagnóstico precoz que les comunicaron fue que el niño presentaba a la llegada del hospital una temperatura de
38,3ºC, acababa de sufrir una convulsión provocada por la fiebre cosa que a
muchos niños les ocurre a menudo, la llamada “convulsión febril atípica”.
Tras pedirles información la doctora sobre los antecedentes
personales del niño, les comunicó que el niño debía quedarse ingresado ya que
la causa de la fiebre febril era desconocida. Lo dejaron ingresado en un
transcurso de 5 días, le realizaron diversas pruebas y llegaron a la conclusión de que el niño
hacia 10 días que había sido vacunado del ROTATEQ
(una vacuna oral
que ayuda a proteger a los lactantes y niños pequeños frente a la
gastroenteritis (diarrea y vómitos) causada por la infección por rotavirus) y
esté fue el causante de la fiebre febril y que el diagóstico a concluir era una
convulsión febril atípica por una infección respiratoria por dicho virus.
Por
último les dieron un medicamento que debían llevar constantemente a todos los
sitios cuando el niño presentase algún síntoma igual o similar, es el llamado STESOLID (nombre comercial del llamado
Diazepam, compuesto en forma de gel transparente que se colocaría por la vía
rectal usado para convulsiones febriles o sin serlas) y fueron remitidos a
realizar un electroencefalograma con una cita pertinente en consultas externas de
Neuropediatría y que siguieran con un control por su pediatra.
Además
les dieron una hoja informativa sobre las convulsiones febriles modo
informativo:
CONVULSIONES FEBRILES
(INFORMACIÓN A LOS PADRES)
¿Qué es una convulsión
febril?
- Es un episodio agudo causado
por elevación o descenso brusco de la temperatura, durante el que el niño suele
perder el conocimiento, ponerse rígido o presentar espasmos. Puede durar varios
minutos, quedando algo aturdido. Es relativamente frecuente, presentándose en 1
de cada 25 niños, entre los seis meses y los cuatro años.
- Las convulsiones febriles no
producen epilepsia ni daño cerebral; de hecho, el 97% de los niños con
convulsiones febriles no presentan si quiera alteración de su rendimiento
escolar.
- Con frecuencia, las
convulsiones febriles se repiten, y el 50% tendrán más de una. A partir de los
cuatro años, su hijo será ya “mayor” para este tipo de convulsiones.
¿Qué podemos hacer los
padres durante la convulsión?
-Trate de estar tranquilo.
Coloque al niño sobre una superficie blanda. En posición de seguridad (lateral
o boca abajo), evite que algo obstruya su boca. Su hijo no se ahogará ni
atragantará. Observe exactamente lo que está ocurriendo, para luego dar la
mejor información. Anote los minutos que dura.
- Si se produjese una nueva
convulsión febril, le administrará STESOLID RECTAL con lo que habitualmente
cederá la convulsión. Si es así, no es precisa otra actuación salvo controlar
la fiebre. Si no cediese o la duración del episodio fuese mayor de 10minutos,
acudirá al Servicio de Urgencias más cercano. Conduzca con prudencia, unos
minutos más tarde no significan nada.
-Una vez que La convulsión ha
cesado, no es precisa ninguna medicación especial. Su hijo puede estar un poco
trastornado durante un día, pero se le pasará. Reanude su vida normal y ponga a
su hijo a dormir en el lugar habitual (si presenta una convulsión tan breve que
usted no se entera, no será necesaria ninguna actuación).
¿Podemos
hacer algo para evitar la convulsión?
- - Si su hijo presenta una temperatura superior a 38ºC
adminístrele Apiretal 1,4ml alterando con Dalsy 3ml, cada cuatro horas, durante
todo el tiempo que dure la fiebre y dos días más.
- - Manténgale fresco aligerando su ropa (si está febril, una
camiseta o un pijama de verano serán suficientes).
El
1 de Octubre del 2011 el niño sufrió otro episodio más le aplicaron el Stensolid y fueron hasta el hospital,
la subida de fiebre (39,1ºC) fue ocasionada por el catarro.
El
4 de Octubre de 2011 fueron a la planta de Neurología y esté le remitió a
hacerle un electroencefalograma.
El
electroencefalograma es un examen para medir la actividad eléctrica. Lo que
querían ver era la actividad eléctrica que tenían las células del cerebro,
concretamente los impulsos nerviosos que ocurrían en la cabeza del pequeño
Mateo. Para hacer este tipo de examen el niño tiene que ser despertado a las
5:00 de la mañana y mantenerlo despierto hasta las 8:00 para que así el niño se
quede dormido mientras que le colocan electrodos en su cabeza mientras lo
graban y van midiendo su actividad eléctrica.
El
20 de Octubre de 2011 le hacen una resonancia, lo mandan ingresar una noche en
el hospital lo sedan y por la mañana regresaron a su casa, y esta dio perfecta.
Cada
3 o 4 meses debe realizarse electroencefalogramas.
El
26 de Mayo de 2012 la neuróloga le mando empezar a tomar un medicamento llamado
Keppra que es un antiepiléptico
tratado para tratar las convulsiones de inicio parcial tanto para niños como
para adultos.
El
niño aun no caminaba solo, pero al tomar
el Keppra el niño dejo de tener
ausencias y rompió a andar sin ningún problema.
El
31 de Agosto del 2012 le mandaron tomar el Eutirox
que es para regular la tiroides porque al tomar anticonvulsivos le descontrola
la tiroides.
Después
de hacer diversos electroencefalogramas , estos siguen dando que el niño puede
tener Epilepsia pero nunca tuvo una crisis epiléptica , por lo tanto, debían
hacerle un seguimiento ya que al no tener una crisis epiléptica podría venir
todo por la subida brusca de fiebre que le daba a menudo.
En
Marzo del 2013 al niño le da una convulsión como otras veces, es corta y no le
aplicaron el Stensolid el niño
recupero solo sin la necesidad de administrarle nada. Lo sorprendente fue que
el niño no tenía fiebre así estamos hablando de que tuvo su primera crisis
epiléptica sin que el diagnostico principal fuese la fiebre como siempre era.
Al día siguiente el niño cuando despierta la madre lo empieza a vestir y sin
hablar aun el niño le indica a la madre que lo deje tumbado en la cama, una vez
tumbado empieza a convulsionar esta vez vuelve ser una convulsión corta, vuelve
a recuperar solo sin administrarle nada y no tiene fiebre, nos encontramos en
la segunda crisis epiléptica.
La
madre asustada llamo a la neuróloga y le conto las dos crisis epilépticas que
le acaban de ocurrir, la neuróloga le dijo que no se preocupase que continuara
tomando Keppra y que en la próxima
consulta hablaban.
Ataque epiléptico o crisis epilépticas: se produce porque un
grupo de neuronas de nuestro cerebro empiezan a tener una actividad eléctrica
mayor de la habitual, lo que hacen es que se contagian unas con otras
provocando que en un área del cerebro
empiecen a trabajar a la vez y de forma descoordinada.
El
25 de mayo de 2013 va a la consulta de la neuróloga y ésta le dice que debe
empezar con el Depakine el cual pertenece
al grupo de medicamentos antiepilépticos
junto con el Keppra y además los
advierte de que en la primera toma podría darle una convulsión y que no se
debían de asustar y, así fue al administrarle los medicamentos el niño sufre
una convulsión. Le fueron incrementando la dosis hasta tomar 1ml por la mañana
y 1ml por la noche. Desde este día el niño fue diagnosticado
con una alteración en su actividad cerebral que le producía cambios en su
comportamiento, lo que llamamos epilepsia un trastorno cerebral en el que el
niño tiene crisis epilépticas en un período de tiempo.
Desde ese día fue el último día hasta el momento en el que
el niño no volvió a convulsionar por la fiebre.
En
Agosto del 2013 realiza su primer electroencefalograma desde que toma el Depakine. El electro da mejor tiene
menos actividad eléctrica.
El
5 de Junio de 2013 la neuróloga lo remite a atención temprana para que el niño
trabaje la sicomotricidad y la estimulación para prepararle para su comienzo en
el colegio.
En
Noviembre de 2013 vuelven a realizarle otro electroencefalograma y este da como
cualquier niño sin epilepsia.
El
28 Diciembre de 2014 le quitan el Keppra y sigue tomando el Depakine
y el Eutiros y lo mandan atención temprana para que lo
mire una Logopeda.
A
día de hoy este niño no volvió a sufrir crisis epilépticas, aunque si ha
convulsionado por el incremento de fiebre ocasionada por catarros. Ya no tiene
actividad en su cerebro por la epilepsia y espero y deseo que el día de mañana
pueda llevar una vida normal. Cuando sufría las convulsiones febriles el niño
inmediatamente defecaba y se orinaba y dormía una hora y después ya estaba
normal, a día de hoy esto ya no ocurre.
Este
caso es muy concreto pero la epilepsia esta al orden del día, como personal
sanitario que vamos a ser o algunos de nosotros ya somos, debemos saber cómo actuar frente a un paciente
con diversos tipos de crisis y saber responder con tranquilidad y haciendo lo
correcto.
¿Cómo podemos actuar
ante una crisis epiléptica?
Como personal sanitario que vamos a ser debemos conocer la
epilepsia, ya que si nos encontramos con un paciente que empieza a tener una
crisis tenemos que saber cómo actuar frente a esa situación.
Si conocemos a la persona ya debemos estar prevenidos, si no
lo conocemos y lo podemos detectar.
1.
Conservar
la calma, ya que una actuación precipitada puede ser peligrosa.
2.
Tratar de
que la persona no se lesione durante la crisis epiléptica, quitando objetos
peligrosos de alrededor (aristas de muebles, objetos punzantes, etc) y
colocando algo blando bajo su cabeza, para evitar que se golpee contra el
suelo.
3.
NUNCA meter objetos en la
boca
4.
Aflojar
ropas alrededor del cuello, (corbatas, camisa, etc.).
5.
Se debe
colocar de lado con cuidado, para facilitar la respiración.
6.
Observar
la duración de la crisis epiléptica. En la gran mayoría de las ocasiones este
tipo de crisis epilépticas finaliza en dos o tres minutos, tras lo cual la
persona se recupera gradualmente.
7.
Se debe
esperar al lado de la persona hasta que la crisis epiéptica termine. Dejar que
descanse hasta que se recupere y comprobar que vuelve poco a poco a la
situación normal.
Espero
que este caso para algunos de vosotros os sea de ayuda, para otros que incrementéis
vuestro conocimiento y por último recordar que la vida es un regalo y que
debemos ayudar a los demás porque no hay mayor satisfacción que poder brindar
la mano a los demás para así aprender la grandeza que es que te ayuden a ti.
¡¡FELIZ
SEMANA SANTA NEUROMANÍACOS!!



