jueves, 19 de marzo de 2015

Insomnio y ansiedad, muchas veces van de la mano.


Buenos días neuromaníacos, hoy he decidio hablar de un tema que conozco de primera mano y que afecta también a otras personas, el insomnio derivado de la ansiedad.
Creo que todos sabemos lo que es el insomnio, la incapacidad de dormir o conciliar el sueño con normalidad. Hay muchos factores que pueden influir en no poder dormir, pero una de ellas y de la que puedo hablar desde mi propia experiencia es por ansiedad.
La ansiedad la defino como una sensación la cual a veces eres incapaz de sobrellevar o cambiar, y produce un nerviosismo que  puede derivar en insomnio.
Según la personalidad de cada uno se sobrelleva de forma distinta y si no eres capaz de sobrellevarla puede derivar siempre en malos hábitos, como en mi caso que la ansiedad y la mala alimentación para calmar a esta me han llevado a tener insomnio.
Este tipo de insomnio no es crónico, ya que depende del momento en el que te encuentres. El insomnio crónico es el insomnio constante y no puntual.
Si tienes problemas de insomnio puntuales párate un segundo a pensar qué te ha llevado a ello e intenta ponerle solución y si se prolonga mucho en el tiempo ve al médico.
La ansiedad sólo lleva a estar mal con uno mismo, intenta cambiar hábitos de vida y aprende a gestionarlo, es mi consejo porque sé lo que se siente y cómo te sientes, es difícil  pero hay que intentarlo.
No dormir bien o dormir a deshoras puede causar somnolencia durante el día, mal humor, malas digestiones y en definitiva puede causar daños en nuestro cuerpo.
No es fácil tener ansiedad, los que la sufren lo saben y la gente que tiene la suerte de no tenerla también debe entenderlo.
Cuida tu mente, saludos neuromaníacos.

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