sábado, 25 de julio de 2015



¡Buenas días neuromaníacos!

Hoy voy a compartir con todos vosotros una noticia muy delicada para mí, no cuanto por ello menos importante, sino todo lo contrario. Por fin, he decidido y me siento con la necesidad de hablaros de ésta terrible enfermedad, la meningitis aguda bacteriana, la he sufrido muy de cerca, porque en lo que va de año ha azotado cruelmente a la población de Arteixo, situada a 15 kilómetros de A Coruña, mi lugar de residencia actual.

Ha sido la causante de dos casos que se han hecho muy mediáticos por el trágico desenlace en los que han derivado: la muerte, en muy corto espacio de tiempo. El primer caso un niño de 5 años y el segundo una mujer de 51 años.

Los dos citados han hecho mella en mí, aquí en este pequeño pueblo nos conocemos todos, pero sobre todo éste último caso me ha marcado más al tratarse de una íntima amiga de la familia desde hace muchos años.

Dejo aquí los enlaces con las noticias de la prensa:




Podría comenzar diciendo que… La meningitis, es una infección bacteriana de las membranas que cubren el cerebro y la médula espinal (meninges).

La meningitis bacteriana es una de las más claras emergencias de todas las enfermedades infecciosas ya que el tratamiento tardío o inadecuado incrementa el riesgo de muerte o de morbilidad neurológica en aquellos que sobreviven. 

La causa más frecuente de meningitis bacteriana es la Neisseria meningitidis meningococo. Existen diferentes tipos de meningococo (tipo A, B, C, D, X, Y, entre otras). Aunque para la mayoría de los tipos de meningococo se tienen vacunas efectivas, para el tipo B no se tiene ninguna vacuna, siendo la bacteria más predominante. Debido a ello, se tienen vacunas para protegerse contra un solo tipo de meningococo y no para todas en general.

Conviene resaltar que ésta bacteria es peligrosa por dos razones: por su capacidad para producir meningitis y por ser la causante de otras enfermedades, como faringitis, neumonía, artritis, entre otras. Aunque, la más peligrosa de ellas es la sepsis meningocócica, una enfermedad generalizada en la sangre que puede causar la muerte de manera fulminante o en pocas horas, siendo ésta una de las principales causas de la muerte por meningitis.


Clínica de la meningitis aguda: cefalea, fiebre y trastorno del nivel de conciencia. Sin embargo, este cuadro es más habitual en edades medias y atípico en ancianos.

La prueba obligatoria a la hora de diagnosticar una meningitis, es la punción lumbar, en la que se inserta una aguja especial dentro de la columna vertebral para extraer una muestra de líquido cefalorraquídeo (LCR), que rodea al cerebro y la médula espinal para analizarlo y buscar virus y bacterias. 

Como tratamiento, los pacientes con una meningitis aguda bacteriana requieren con frecuencia una vigilancia intensiva y medidas de soporte hemodinámico y/o respiratorio. El tratamiento antibiótico debe iniciarse lo antes posible ante la sospecha fundada de meningitis aguda bacteriana.

El contagio del meningococo "no es fácil" pues precisa de un contacto directo, continuado y estrecho para la transmisión entre personas, siendo un patógeno que no puede vivir fuera del cuerpo humano al destruirse en el medio ambiente.

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